1.1 Definición de patrimonio.
El patrimonio de
una nación lo conforman el territorio que ocupa, su flora y fauna,
y todas las creaciones y expresiones de las personas que lo han habitado:
sus instituciones sociales, legales y religiosas; su lenguaje y su cultura
material desde las épocas históricas más antiguas.
El patrimonio comprende los bienes tangibles e intangibles heredados
de los antepasados; el ambiente donde se vive; los campos, ciudades
y pueblos; las tradiciones y creencias que se comparten; los valores
y religiosidad; la forma de ver el mundo y adaptarse a él. El
patrimonio natural y cultural constituyen la fuente insustituible
de inspiración y de identidad de una nación, pues
es la herencia de lo que ella fue, el sustrato de lo que es y el fundamento
del mañana que aspira a legar a sus hijos.
Lo que define a una
nación es la comunión de sus miembros en su origen
y destino. En la actualidad, uno de los dilemas fundamentales de
los países, es la necesidad de construir el futuro sin dejar
de preservar el pasado, de conciliar el crecimiento económico
con la cultura, de impulsar un desarrollo culturalmente sustentable.
Hay muchos pueblos que construyen proyectos de futuro a partir de la
unidad que les otorgan sus sitios históricos, monumentos, arquitectura
y su tradición.
En un momento en
que Chile requiere insertarse en un mundo cada vez más globalizado,
es importante el aporte que el patrimonio hace al desarrollo de la nación,
porque le permite encarar esa inserción con sello propio y fortalecido
en su identidad. Además, el patrimonio aporta al crecimiento
del país fuentes de trabajo en todo lo que significa restauración
y conservación patrimonial, y los ingresos que deja la industria
del turismo.