La Plaza Mayor o Plaza de Armas de las nuevas ciudades que fundara la
corona española en el reino de Chile constituye ese gran espacio
central, claro y ordenado, que se integra plenamente al esquema cuadriculado
como solución casi única de las ciudades y poblados
en Chile, implantado desde el siglo XVI en adelante a todo lo largo de
su extenso territorio.
En su "Histórica Relación del Reino de Chile" el Padre Alonso de Ovalle, natural de Santiago y testigo de su conformación
en las primeras décadas del Siglo XVI, las describe así:
"La planta de estas ciudades no reconoce ventaja a ninguna otra,
y la hace a muchas de las ciudades antiguas, que he visto en Europa, porque
está hecha a compás y cordel en forma de un juego de ajedrez,
y lo que en éste llamamos casas, que son los cuadrados blancos
y negros, llamarnos allí cuadras, que corresponden a lo mismo que
decimos en Europa islas.... pero las cuadras son todas de una misma hechura
y tamaño".
En el centro aproximado de esta cuadricula que Ovalle dibuja bastante
más extendida de lo que realmente era en esos momentos, ubica la
manzana vacía que es la Plaza Mayor o Plaza de Armas. Ocho calles
llegan a ella por sus cuatro esquinas, "y por cualquiera de ellas
tiene la vista libre, sin impedimento hasta salir al campo". |