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por
Cristián Antoine
Decíamos
al comienzo de esta intervención que la existencia de una programación,
predominantemente extranjera en los medios electrónicos, al no ser
balanceada, estaría produciendo una transculturización no participativa,
es decir, provocando una crisis en nuestros valores autóctonos y
un resquebrajamiento de la identidad cultural. Sabemos que "todo
acto de comunicación es cultural porque establece no sólo unos signos,
símbolos, valores, normas, conocimientos, etc, sino también obras
culturales".(3)
Si
la comunicación implica la textura socio-cultural de una sociedad,sin
esa textura socio-cutural, la comunicación no es posible y sin comunicación,
una colectividad no es más que una estructura inerte. Ahora bien,
una sociedad no existe si no es en términos de cambio, de estructura
y de comunicación. ¿Pueden los medios de comunicación ofrecer posibilidades
ciertas de cooperar con el cambio que significa la integración entre
nuestros países?
Las
posibilidades de estructurar una posible respuesta pasa necesariamente
por reconocer que la identidad es una creación colectiva que en
nuestra época ya no puede estar basada exclusivamente en la búsqueda
y el culto a sus propias raíces y tradiciones. " Por consiguiente,
la identidad no tiene sentido sino se enfrenta y va asociada a las
diferencias del presente y del porvenir...en la confrontación de
otras regiones y grupos, una región construye su identidad según
múltiples modalidades".(4)
Como
lo expresa el sociólogo Michel Bassand, la identidad regional es
la imagen que los individuos y los grupos de una región moldean
en sus relaciones con otras regiones. "Esta imagen de uno mismo
puede ser más o menos compleja y basarse ya sea en un patrimonio
cultural pasado o presente, ya sea en un entorno natural, ya sea
en la historia, un proyecto de futuro, una actividad económica específica
o, finalmente, en una combinación de estos variados factores. Si
bien la identidad cultural es un proceso natural, no sólo tiene
fundamentos culturales". (5)
Los especialistas piensan que una de las tendencias dominantes en
la megacomunicación que nos envuelve , es la amenaza de la imposición
de una cultura homogeneizada por algunos organismos públicos o privados
muy centralilzados. Ello no esta lejos de nuestra condición, toda
vez que en América Latina existen actualmente unos setecientos canales
de televisión, donde más de 60 por ciento de su programación es
de origen extranjero, principalmente norteamericano. ¿Cómo conciliar
entonces la necesidad de reafirmar nuestra identidad en un mundo
cada vez más globalizado y homogeneizante?, ¿existe la opción por
la diferencia?
"Creo
que es necesario un profundo debate sobre el concepto de lo regional
ligado a la identidad cultural en todos los campos, pero en el periodismo
es fundamental. Una cultura definida como el 'conjunto de conocimientos,
creencias, percepciones, actitudes, expectativas, valores y modelos
de conducta que las personas aprenden creciendo en una sociedad
dada, Y una identidad entendida como la conciencia de los que es
uno mismo y lo que son los otros, sin confundirla con la xenofobia,
el racismo o, simplemente, el miedo a la diferencia. La identidad
y la alteridad son fenómenos solidarios, inconcebibles el uno sin
el otro y que no permiten establecer una primacía entre ellos".(6)
Conocer la propia identidad, ha dicho la profesora Mar de Fontcuberta,
es una condición necesaria para vivir en un mundo que suele confundir
demasiado a menudo la identidad con la apariencia.
Sucede entonces que todo este proceso de complementación económica,
acuerdos arancelarios, integración de fronteras y derrumbes de las
distancias "mentales" y físicas que nos separaban de nuestros vecinos
más próximos y del resto del mundo -Chile es por lo demás una isla
no solo intelectualmente hablando- debiera ir aparejado por un movimiento
de refuerzo de nuestros valores y creencias como sociedad nacional.
Ello está ocurriendo ya entre nosotros por el creciente valor que
alcanza la estructura regional de comunicación e información.
Si
bien se reconoce la existencia de algunas debilidades intrínsecas
al funcionamiento del sistema chileno de periodismo regional , v.g.
dependencia centralizada de la confección de las pautas informativas,
administración publicitaria desde el centro a la periferia y aún
un escaso desarrollo profesional, hay también enormes potencialidades.(7)
"La
prensa regional tiene en sus manos una responsabilidad importantísima:
recuperar la historia de la zona en la que se difunde. Lo cual implica
también ayudar a construirla. Si como afirma el historiador Pierre
Nora a los medios de comunicación les corresponde, a partir de ahora,
el monopolio de la historia, los diarios regionales ( y la totalidad
de los medios de comunicación social junto con ellos) son protagonistas
fundamentales de ese proceso. De ellos depende ayudar a la construcción
de la historia del país. Son casi los únicos que pueden hacerlo,
por su conocimiento del contexto social, su acceso a las fuentes
específicas, su dominio de los códigos culturales de la zona y su
papel de observadores privilegiados de los cambios de una comunidad".(8)
(3) Michel BASSAND, "Cultura y regiones de Europa", Oikus-Tau Ediciones,
Barcelona, España, 1996, pp.153.
(4) ib.- Op.Cit. pp. 213
(5) Ib.pp.214
(6) Mar de Fontcuberta, "La Identidad Regional de los Medios", Revista
Cuadernos de Información, P.Universidad Católica de Chile, nº 12,
1997, pp. 45- 50.
(7) Así tuvimos ocasión de mencionarlo durante la realización del
seminario "Cambio Tecnológico y Rol de la Radiodifusión Regional:
Los Desafíos Presentes", organizado por la Escuela de CCII de la
U.San Sebastián el 13 de Junio de 1997. (8) Mar de Fontcuberta,
Op.Cit. pp. 50.
BIBLIOGRAFIA
CITADA
DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Integración Solución-Integración Problema,
en "GEOSUR", Montevideo (Uruguay), Vol. II, No 14, Octubre 1980,
pág. 3-9.
Galtung, Johan, Una Teoría estructural de la Integración, en "Revista
de la Integración", Noviembre de 1969, No 5 pág. 11-19.
Schmitter,
Phillip, La Dinámica de Contradicciones y la Conducción de Crisis
en la Integración Centroamericana, en "Revista de la Integración",
Noviembre de 1969, No 5, pág. 87-151.
TOMASSINI,
Luciano, Tendencias favorables o adversas a la formación de un sistema
regional latinoamericano, en "EstudiosInternacionales", (Bs. As.
Sgo. de Chile, Edit. Francisco de Aguirre,Ene.-Mar. 1975), Vol.
VlII, No. 20, pág. 7-8.
Mar de Fontcuberta, "La Identidad Regional de los Medios", Revista
Cuadernos de Información, P.Universidad Católica de Chile, nº 12,
1997, pp. 45- 50.
Michel
BASSAND, "Cultura y regiones de Europa", Oikus-Tau Ediciones, Barcelona,
España, 1996, pp.153.
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