El
primer concurso de la ACHS realizado en 1972, estaba destinado a seleccionar
el mural para la sala de espera del Hospital del Trabajador de Santiago.
En esa oportunidad se trataba de un concurso abierto. Se iniciaban
los años setenta, un período muy difícil para la empresa y la sociedad
chilena, cuando se convocó a un concurso de cinco murales.
Para la sala de espera se quería un mural figurativo, pero este
detalle se omitió en las bases y se presentaron solamente murales
abstractos.
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En
la época estaban muy de moda los murales cerámicos, realizados
con pequeños azulejos y motivos abstractos. Por este motivo se declaró
desierto el concurso y se volvió a llamar a un nuevo concurso, especificando
en esta oportunidad que se requería un mural figurativo y la ACHS
se preocupó de invitar a varios artistas personalmente.
El concurso era secreto y cuando el jurado había decidido el premio,
considerando las maquetas , se procedió a abrir el sobre que contenía
la identificación del autor de la propuesta. |
Grande
fue la sorpresa cuando éste resultó ser la Brigada Muralista Ramona
Parra, conocida por manifestar con sus pinturas desplegadas en grandes
dimensiones en muros callejeros su adhesión al gobierno socialista.
Materializada la obra de la Ramona Parra en el sitio al cual estaba
destinado, se mantiene en la actualidad como el único testimonio de
la Brigada que subsiste, simbolizando además el |
respeto de la ACHS por la libertad de los artistas, considerando sólo su valor artístico. Hoy el mural adquiere
además un valor ya histórico.
Mientras otras pinturas de la Ramona Parra se han ido borrando
con la lluvia, o han sido demolidas junto con viejas casas que le
servían de soporte, la obra conservada por la ACHS en su Hospital
del Trabajador es la única que permanecerá en el tiempo.  |