| El
arte ha sido siempre diferente a lo largo de los tiempos: en cada
país, en cada nación, en cada recodo de la historia.
Estos
cambios eran antes más lentos, a menudo pasaban inadvertidas,
venían gradualmente. El paso del románico al gótico
es escalonado. Un cambio de orientación en las costumbres,
en el vestir, en la manera de vivir - el traslado del castillo al
palacio - y unos cuantos descubrimientos determinan el paso de la
Edad Media al Renacimiento. El arte ha reflejado siempre su época.
¿Cabe pensar que el arte del siglo XX, después de
las profundísimas transformaciones que ha sufrido nuestra
sociedad, síguiera siendo el mismo de antes?
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Con
todo, el arte del Renacimiento, con sus secuelas (comprendido el
impresionismo), se había adentrado tanto en nosotros (tal vez porque,
en el fondo, nos halagaba), que llegó a parecer el arte por antonomasia.
Como si los esfuerzos realizados por los hombres hasta hace poco
hubieran cristalizado, de manera definitiva, en las normas impuestas
por esta escuela o tendencia.
¿Cómo es posible, repetimos, que en el momento en que el hombre
experimenta el cambio más profundo que haya conocido nunca desde
el descubrimiento del fuego, su arte permaneciera inalterable o
no experimentara una sacudida radical? Esta
consideración es indispensable. para comprender la profunda mutación
que ha experimentado el arte en el siglo XX, que creemos que Picasso
asume y encarna como nadie.
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Lo
que ocurre es que, en esta ocasión, la evolución no ha sido gradual
sino brusca y sincopada, casi brutal. Pero también nuestras costumbres,
nuestra manera de vivir, los descubrimientos científicos han sido
abundantes y vertiginosos. Para comprender debidamente el arte de
Picasso y su alcance habremos de tener presentes estos descubrimientos
o inventos, algunos de los cuales han significado o significan auténticas
revoluciones conceptuales.
Pensemos, en primer lugar, en las repercusiones que ha tenido la aplicación
de la electricidad.- iluminación pública y privada, tranvías eléctricos,
rayos X, rayos ultravioletas. Recordemos que ya la aparición de la
fotografía había llevado a Paul Delaroche a decir en 1838: «La
pintura ha muerto».
El invento del cine tiene una importancia igual o mayor. |
La televisión se convierte en un bien público hacia
los años cincuenta.
Hemos citado, intencionadamente, la fotografía, el cine y la
televisión, tres inventos que modelan la sensibilidad óptica
del hombre del siglo XX y, por tanto, ejercen una incidencia directa
en las artes plásticas. Pero aún hay otra serie de inventos
o descubrimientos de influencia indirecta o diferida, que no son menos
transcendentes. Aunque no nos demos cuenta de ello, su existencia
determina nuestra manera de pensar, se infiltra por las rendijas de
nuestra manera de vivir y actuar.
Para comprender debidamente el arte de Picasso y su alcance habrá
de tener presentes estos descubrimientos o inventos, algunos de los
cuales han significado o significan auténticas revoluciones
conceptuales.
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