T r a y e c t o r i a   d e   A d o l f o   N i g r o                m
portada


Nace en Rosario, Argentina, en 1942. A los catorce años ingresa a la Escuela Nacional de Bellas Artes Manuel Belgrano, Buenos Aires de donde egresa en el año 1960 para continuar en 1962 en la Escuela Superior de Bellas Artes Pridiliano Pueyrredón.

Su conexión con el pintor Héctor Magariños D. es decisiva en su formación ya que lo conecta con el ideario de Joaquín Torres-García, a un extremo tal que Nigro decide viajar a Montevideo donde se relaciona con artistas derivados del Taller Torres-García. De ellos la figura de José Gurvich será fundamental.

Nelly Perazzo dedicó a Nigro una monografía (1) de la que extraemos la siguiente cita muy ilustrativa de la relación entre Nigro y el pintor Gurvich: " Durante los años de fecundo intercambio con Gurvich la obra de Nigro sigue diversas alternativas: por empezar dibuja mucho, a veces a pincel, a veces dibujos lineales muy escuetos, otras resueltas en severa continuidad, a veces con la línea entrecortada dinámicamente. Conserva un cuadernillo de tintas con vistas de los galpones del puerto, las grúas, el taller, objetos como candelabros, pipas, relojes " .

Evidentemente, del estudio de su obra posterior, queda claro que la intervención del aporte de Torres-García, a través de Gurvich, fue definitoria en el logro de su lenguaje expresivo. En 1967 comienza a trabajar el collage. Respetuoso de los aportes consecutivos de todos los ismos y particularmente del cubismo, con la lectura tan afortunada que le permite la experiencia torresgarciana, el collage es una posibilidad que le resulta muy apropiada a sus necesidades expresivas.

Su obra ha merecido el estudio de especialistas, entre ellos: Jorge López Anaya, Fermín Fevre, Rosa Faccaro, Andrea Giunta, Rosa María Ravera, Mari Carmen Ramírez, Enrique Gené y, muy particularmente, el ya citado trabajo monográfico de Nelly Perazzo. Además de estos análisis su hacer le ha valido numerosas distinciones de las que citamos el Gran Premio de Honor del LXXVIII Salón Nacional de Artes Plásticas de Argentina (1989) y el Premio Trabucco que otorga la Academia Nacional de Bellas Artes de su país natal (1994). Así como fue tan trascendente su permanencia en Uruguay, otras residencias de Nigro han marcado significativamente las etapas de su hacer. Rosa María Ravera, en un trabajo reciente (2) lo expresa muy acertadamente: " El hombre que no tiene una geografía, piensa el artis-FALTA