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LA SOCIEDAD SECULAR
Y EL ANIMO DE PERPETUACION continuación
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Es muy
probable que unos a otros se incitaran a retratarse, imponiéndose
como moda entre los ciudadanos de una misma clase ilustre. Se puede
creer que en las damas el espíritu de emulación las ha
llevado ante el caballete. En definitiva, es todo un grupo social el
que se ha comprometido en la delicada tarea de retratarse, o sea, de
exhibirse para los contemporáneos y para la posteridad, en forma
más o menos ostentosa y desinhibida.
Hay algo interesante en lo que de entonces se guarda. Hay pinturas que aspiran a representar el rostro de algunos santiaguinos. Pero tales obras no son autónomas, por así decirlo, y están ligadas a motivaciones espirituales. Existen hasta hoy retratos post mortem de fundadores de un convento, con evidente búsqueda del parecido. También hay, mal pintados, cuadros en que los devotos presentan la ofrenda del vino a la priora de la orden y a un benefactor de la misma. (El de carmelitas de San José, existente hasta hoy). Hay en estas telas una subordinación a los merecimientos sobrenaturales del sujeto, y no una exhibición secular. continúa
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