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LA SOCIEDAD SECULAR Y EL ANIMO DE PERPETUACION continuación

Es muy probable que unos a otros se incitaran a retratarse, imponiéndose como moda entre los ciudadanos de una misma clase ilustre. Se puede creer que en las damas el espíritu de emulación las ha llevado ante el caballete. En definitiva, es todo un grupo social el que se ha comprometido en la delicada tarea de retratarse, o sea, de exhibirse para los contemporáneos y para la posteridad, en forma más o menos ostentosa y desinhibida.

¿Existieron en Chile precedentes de este fenómeno.

Hasta llegar al siglo XVIII la situación bélica y económica a la que se añadía, cada cierto tiempo, la sismicidad del suelo chileno, conspiraron para que poco se hiciese y casi nada se conservase en materia de retratos.

Hay algo interesante en lo que de entonces se guarda. Hay pinturas que aspiran a representar el rostro de algunos santiaguinos. Pero tales obras no son autónomas, por así decirlo, y están ligadas a motivaciones espirituales. Existen hasta hoy retratos post mortem de fundadores de un convento, con evidente búsqueda del parecido. También hay, mal pintados, cuadros en que los devotos presentan la ofrenda del vino a la priora de la orden y a un benefactor de la misma. (El de carmelitas de San José, existente hasta hoy). Hay en estas telas una subordinación a los merecimientos sobrenaturales del sujeto, y no una exhibición secular. continúa